UN MENSAJE A LA CONCIENCIA


Este es un mensaje de amor a la conciencia de los pastores y misioneros, si por algún caso la tienen despierta. En esta hora de violencia, de bombas de suicidio humano, de guerrillas que desconocen la misericordia, de grupos terroristas, de infamia y de crueldad, de pandillas juveniles incontrolables y de armas de destrucción masiva, de confusión en que vive el mundo y de manipulación, de codicia en la iglesia. Se necesita con urgencia un hombre, que haga vallado, que se ponga en la brecha, delante de Dios, a favor de toda la tierra. 

Ezequiel 22:29-30  El pueblo de la tierra usaba de opresión y cometía robo, al afligido y al menesteroso hacía violencia, y al extranjero oprimía sin derecho. Y busque entre ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para que yo no la destruyese; Y NO LO HALLE.

Varias veces ha llegado a mi mente la pregunta: ¿Por qué tanta tibieza  espiritual en la iglesia? ¿Por qué no vemos el fluir el rió del Espíritu de Dios en la proclamación de la palabra?  ¿Por qué tanta competencia y contienda entre los que somos miembros de la misma familia de Dios, y hablamos del mismo Dios de la Biblia? Cuando la palabra nos dice:  “¿No tenemos todos un mismo padre? ¿No nos ha creado un mismo Dios? ¿Por qué, pues, nos portamos deslealmente el uno contra el otro, profanando el pacto de nuestro Dios? Malquias  1:10

Antes de responder a estas interrogaciones, veamos algunos pasajes de la palabra de Dios.  Isaías 56:10-12  Sus atalayas son ciegos, todos ellos ignorantes, todo ellos perros mudos, no pueden ladrar, soñolientos, echados, aman el dormir. Y esos perro comilones son insaciables; y los pastores mismos no saben entender; todos ellos siguen sus propios caminos, cada uno busca su propio provecho, cada uno por su lado. Venid, dicen, tomemos vino, embriaguémonos de cidra, y cera el día de mañana como este, o mucho mas excelente.  

Lideres que están ciegos y no ven las sombras negras de la tragedia humana cerniéndose sobre el globo terráqueo, que ignoran cual los antidiluvianos el juicio que se avecina, que como perros mudos  no ladran para anunciar lo que esta para venir, que están soñolientos como los discípulos en el Gesemanit, echados y durmiendo bajo las cobijas de su propios éxitos ego centristas, y como perros comilones son insaciables comiendo los corderos del engordadero, y vistiéndose con la lana de la ovejas, que sigue sus propios caminos, y no el propósito del Señor, que buscan su propio provecho, sin  pesar en los demás que también son parte de la misma familia, cada uno por su lado, por su grupo,  sin darse cuenta que han sido puestos por el Señor, para perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo y no su grupo, ni su organización

Isaías habla a los atalayas de Israel de estar ciegos, de ser ignorantes, de ser como perros mudos que no pueden ladrar, soñolientos, echados, aman el dormir, mientras el enemigo avanza, y por estar ciegos no veían el peligro, por carecer de revelación, no entendían lo que se avecinaba, por estar dormidos y soñolientos no escuchan el sonido los cascos de los caballos acercándose para la batalla.

Tal es el cuadro de nuestra época presente dentro de muchos del liderazgo de la iglesia, enceguecidos por la prosperidad de lo material, duermen muy tranquilos bajo las cobijas de su éxito y de su fama, como perros dormilones que no pueden ladrar y dar el aviso, o tocar la trompeta, para que la gente se de cuenta de la tragedia humana que tenemos a las puertas de tantos progresos humanos; y  que de un momento a otro seremos sorprendidos por juicios del maremoto silencioso de Indonesia  y en otros lugares.

Isaias también habla a los pastores de su época, de no saber entender, por estar siguiendo sus propios caminos, cada uno buscando lo su propio provecho, cada uno por su lado, buscando su propio placer en el vino, y pensando que el día de mañana sería lo mismo o mucho mas excelente.

Jeremías 23:21-22  No envié yo aquellos profetas, pero ellos corrían; yo no les hable, mas ellos profetizaban.  Pero si ellos hubieran estado en mi secreto, habrían hecho oír mis palabras a mi pueblo, y les habrían hecho volver de su mal camino, y de la maldad de sus obras

Estos profetas corrían sin haber sido enviados por Dios, profetizaban sin haber oído de Dios; porque no tuvieron tiempo para esperar y recibir el mensaje en el secreto de Dios; por tal motivo su mensaje no fue escuchado, ni tampoco toco al pueblo, porque todo lo que se origina en el hombre, y en el alma del hombre; es ceniza y polvo, que viene de las emociones del alma y no de la unción del Espíritu, debido a que su ministerio profético venía del fluir del alma y no del fluir de Dios haciendo mercadería con palabras fingidas, con dichos mas blandos que el aceite, venidos de la doblez de su corazón, quienes suavizan sus palabras  mas que la miel, pero  son como espada desnuda que hiere y que mata, en vez de dar vida.

Hay muchas carreras de lugar en lugar, de nación en nación, de eventos a mas eventos, que producen dinero, fama y admiración humana pero no cambios en la sociedad, en la región o en la nación; debido a que no hay tiempo para estar a solas con Dios en su cuarto secreto, como siempre lo hizo el Señor en su ministerio. Mejor no corra, sin haber sido enviado, no profetice sin haber oído de Dios, no programe, lo que Dios no le ha hablado o mostrado. No imite como los exorcistas de Hechos 19:13-16 para que no tenga que huir desnudo y herido.

Joel 2:15-18 Tocad trompeta en Sión, proclamad ayuno, convocad asamblea. Reunid al pueblo, santificad la reunión, juntad a los ancianos, congregad a los niños y a los que maman Salga de su cámara el novio y de su tálamo la novia. Entre la entrada y el altar lloren los sacerdotes ministros de Jehová y digan: Perdona, oh Jehová a tu pueblo, y no entregues al oprobio tu heredad, para que las naciones se enseñoreen de ella. ¿Por qué han de decir entre los pueblos: Dónde está su Dios

Creo que la pobreza espiritual del pueblo de Dios, se debe a la condición pobre y miserable del ministerio cristiano. Hemos llenado la mente de  conocimientos humanos y al corazón lo hemos dejado vació y sin la presencia de Dios, ministramos con palabrería seca y muerta; que nos emociona y nos hace gritar, al ser tocadas las emociones de nuestra alma, con lo cual se logra   tocar la mente, pero no toca se toca el  espíritu,  a fin de moverlo a compasión por los millones que  encadenados caminan delante de nuestros ojos, sin que de nosotros salga una palabra de esperanza para ellos, sin que se nos escape una lágrima de dolor;  como Nehemías  lloró por su pueblo, en el palacio de Artajerjes,  y como el  Señor lloró por  Jerusalén y por Lázaro en la tumba.  ¿Dónde estas los gemido de los que tenemos las primicias del Espíritu? Mientras el Espíritu de Dios gime por nosotros con gemidos indecibles.

Veamos un ejemplo: Llamemos a los pastores y a los misioneros de determinada ciudad, para un día de oración o una vigilia de intercesión y oiremos muchas disculpas, diciendo que están muy ocupados con sus programas y responsabilidades de la obra. ¿Pero que clase de obra? ¿La de Dios o la nuestra? ¿La que aumenta nuestro ego o la que agrada a Dios? ¿La que tiene multitudes, pero muy pocos seguidores del Señor? Invitémoslos a un evento social, a un desayuno pagado por otros, o una reunión para elaborar programas, que pueden dejar beneficios personales o de grupo y muchos estarán presentes.

Por razones como estas, Dios ha tenido que  tomar creyentes sencillos, como lo hizo en Indonesia y en otras partes del mundo, para evangelizar  a los perdidos y resucitar muertos, mientras algunos lideres amargados crujían los dientes, llenos de amargura y de critica secreta, viendo los milagros hechos por hombres, ignorantes, y sin letras,  , pero llenos del poder de Dios; como lo fueron algunos de los apóstoles (Hch 4:13-14) .

En 18 meses de la década de los cincuenta fueron bautizados 250.000 creyentes nuevos en Indonesia como fruto del ministerio de hermanos humildes y sin títulos académicos o teológicos, o salidos de seminarios donde se llena el intelecto de conocimientos  bíblicos y se deja el espíritu vació y sin  la unción de Dios. Bien sabemos,  que es la palabra proclamada con unción la que redarguye al pecador,  cuando es avivada, para que como espada de dos filos, penetre y parta el alma y el espíritu, y la hace poderosa a los que tienen oídos para escucharla, voluntad para recibirla y obedecerla; como los 3.000 que fueron redargüidos con el mensaje de Pedro en día de Pentecostés. Hch. 2:36-37

Algunos pastores de aquellos pastores profesionales, antes mencionados, que se opusieron al método de  evangelización de hermanos sencillos;  uno de ellos cayo muerto en el pulpito, caso muy parecido a lo que lo sucedió a Core  en el Antiguo Testamento y a Ananias y Safira en el Nuevo Testamento. Este juicio de Dios sobre dicho pastor, derramo convicción sobre la congregación inmediatamente. ¡Cuantos pulpitos podrían quedarse vicios si Dios juzgara la tanta hipocresía que vemos en muchos de nuestros pulpitos en el mundo!

Mis amados, sabemos mucho de teología, pero muy poco del  trabajo de rodillas, mucho de casetes y C.D, pero casi nada de la palabra, mucho de lo que el hombre dice; pero poco de lo que Dios dice, porque por nuestras tantas ocupaciones no tenemos tiempo para esperar y oír a Dios, oímos y mas oímos por la radio y la televisión, pero pronto lo olvidamos, porque no lo practicamos, debido a que somos oidores olvidadizos, pero no hacedores de lo que Dios dice. Tenemos diplomas pero desconocemos lo que es gemir e interceder, tenemos mucha elocuencia en el pulpito, pero sin lágrimas en los ojos, mucho misticismo con apariencia de piedad, pero internamente secos y esparcidos como los huesos de Ezequiel 37

En Septiembre de 1.857 Jeremiah  Lamphier tuvo una gran carga por la condición espiritual de la ciudad de New York, él era solamente un hombre de negocios, y no un predicador con el lenguaje manipulador de la  prosperidad y del amor al dinero de los tantos que hoy día tenemos, que solo tocan el bolsillo pero no el corazón de los perdidos. Lampheir repartía folletos invitando a otros a reunirse con él al medio día para orar por un avivamiento, dentro de unos seis meses millares se reunieron en dicha ciudad para orar por un avivamiento, las iglesia se llenaban cada día de la semana para orar, dentro los 50 años siguiente este mover de avivamiento se esparció mundialmente y produjo cambios maravillosos; dentro de las iglesia, en la sociedad y también en el avance del Evangelio. Dios podrá hacerlo otra vez sino alguien se deja tocar por Dios y empieza a gemir como el Espíritu Santo gime por nosotros con gemidos indecibles. Es tiempo que levantemos nuestras manos caídas, hacia el cielo en un gemir profundo de intercesión por un avivamiento que venga de Dios, por un derramamiento del fuego del Espíritu a fin de que veamos cambios reales en la ola de violencia, de terrorismo y de sangre por la cual están pasando casi todas las naciones. Por favor, déjese tocar por el Dios sublime, déjese quemar por el fuego del Espíritu, y entre en el cuarto secreto de la intercesión, tal vez muda como la de Elías, o como la de Ana y de seguro aparecerá la pequeña nubecita anuncian gran lluvia y un profeta con palabra de Dios como lo fue Samuel.

En la revista Decisión de Billy Graham salio un articulo sobre avivamiento y el escritor dice lo siguiente: “que la iglesia a pesar de su tanta actividad, su falsa apariencia la muestra como una cisterna que no tiene agua y da un cuadro de estar  paralizada, teniendo progreso externo, pero internamente está débil, y estancada” en cuanto a su relación con Dios, con otros miembros del cuerpo y con los demás lideres de la iglesia del Señor. Este es el cuadro real que estamos viendo con nuestros propios ojos, y no nos damos cuenta de que la iglesia no esta respondiendo a la trasgredía de una sociedad tan llena de progreso y de materialismo, pero tan lejos de la realidad del conocimiento  de Dios vivo, engañada con una idolatría muerta, con una religiosidad sin vida, sin un verdadero temor a Dios, reuniendo multitudes que producen mucha lana, pero no causan cambios en la sociedad, porque sus ceremonias religiosas se parecen mucho, a la farandola de movimientos inmorales y carnales del mundo

La iglesia crece en algunos lugares del mundo, por televisión vemos congregaciones de muchos miles, que forman imperios económicos muy poderosos, y muy centrados en si mismo, y sin poderse ver un impacto un impacto misionero, para alcanzar  aquellas naciones que todavía no han oído el evangelio, y sin que las tantas viudas y los millones de huérfanos; esten recibiendo alguna pequeña ayuda de la tanta lana que estos imperios recogen de las ovejas.

Pero que diremos, del imperio del negocio de videos, C.D. y casetes, que es lo que mas se vende en la librerias cristianas, y al visitar los hogares se pueden ver equipos electrónicos de miles de dólares, videos, casetes y C. D. que se ha escuchado y ahora están amontonados, cubriéndose de polvo y que no han producido verdaderos cambios en una membresía sedienta de oír música con movimientos de cumbia, que emociona la carne y el alma pero que no produce cambios en la iglesia; que no imparte crecimiento espiritual, sino mas bien estancamiento y religiosidad sin vida, llena de la emoción que toca el alma; pero no produce cambios, ni  agresividad en la evangelización de los perdidos.

 Tenemos poderosas cadenas de radio y  televisión cubriendo muchas naciones de los cinco continentes, donde se gasta mas tiempo levantando dinero y no en darle la palabra a los televidentes, emisoras que proclaman el evangelio las 24 horas de día, muchas de ellas proclamando el mismo evangelio, pero  compitiendo  muy fuerte las unas las otras, y quizá por ello el mensaje es oído, pero no produce arrepentimiento y cambios en el oyente; sin embargo el pecado crece inconteniblemente, la sangre sigue corriendo con las armas de destrucción, la bombas suicidas, los tanque de gas explotando continuamente, el odio aumentado como nunca, y la maldad corrupta de los medios de publicidad acompañada de idolatría, de brujería, de vicio y de  sexualidad desenfrenada,  no la podemos detener en su avance de malignidad mundial. Con estos medios se alimentan las emociones del alma y los deseos de la carne, con una música de movimientos inmorales, de ruido ensordecedor, de lascivia cautivante; que hace gritar a la gente, pero sin poder llenar el profundo vació que llevan muchos de los humanos dentro de si mimos.

Aun en la iglesia la música se ha tornado en zamba y en boleros con movimientos fiscos y destellos de luces muy parecidos a los de la farandola del mundo; los cuales con sus movimientos y música que ensordece, que emocionan el alma,  aunque no se entiendan las palabras que se cantan, porque el ruido es mas fuerte que la voz de los que cantan,  y el resultado es que hay ruido, pero no hay palabra de Dios, que hay emoción, pero para el alma, hay gritos, pero la gente no cambia, y las almas no se salvan. En todas partes se sigue el mismo modelo, el mismo ritualismo, la misma religiosidad, pero no se ve el gemir con dolores parto que la creación tiene, y que está esperando ser libre de la esclavitud de corrupción, y entrar en la libertad gloriosa de los hijos de Dios. Rm. 8:19-23

Hay Iglesias muy grandes en mucha ciudades de los cinco continentes, pero cada una por su lado, cada una buscando su propio provecho, con las abundante lana de las ovejas, cuando en mucha regiones del mundo, no se ha oído el mensaje de Jesucristo. Por tal motivo necesitamos con  urgencia un Elías que con su cabeza entre las rodillas gimiendo para que la lluvia tardía del Espíritu de Dios venga sobre la iglesia, a fin de que salga de su desierto de progreso externo y entre el fluir interno del Espíritu del Dios viviente.

Vemos el continente Europeo estático, indiferente, sin interés en lo espiritual, queriendo formar la unión europea, con un mercado común, una sola moneda pesando en que esa forma les llegaran mejores días, pero sin tener en cuenta al Dios que con la reforma produjo grandes cambios en dicho continente. Es por eso que necesitamos una mujer como Ana la cual con sus gemidos pido a Dios un barón, no para ella, sino para dedicarlo a Dios, y Dios le respondió dándole a Samuel quien con su vida, su unción y su temor a Dios produjo cambios en Israel.

El continente africano tiene campañas muy grandes, obra mesonera,  proclamación del evangelio por radio y televisión, pero la marcha del sida no se detiene, las querrás de crueldad y de infamia no terminan, el hambre prevalece en muchos lugares mostrándonos esqueletos forrados en la piel, y niños desnutridos rodeados de moscas que vuela sobre ellos; pero que están haciendo los grupos grandes que recogen lana de las ovejas en abundancia, para levantar inmensas catedrales de millones mientras los esqueletos humanos caminan sobre el polvo de algunos lugares del África.

Por ello, necesitamos otro David Livingston que con su compasión recorra este continente con el amor de Dios y muera en el corazón del África orando de rodillos para aquella gente de piel oscura sea tocada por verdadero avivamiento, como tocada por David Livisgton; quien murió en sus rodillas  intercesión por los africanos y por eso los de África pidieron que por lo menos les dejaran el corazón de este mensajero de Dios para enterrarlo en el corazón del continente africano.

El Continente asiático, tiene iglesias muy grandes en Corea del sur, Indonesia tuvo su despertar en la década del cincuenta,  en 1.953 en China al tener que  salir los misioneros de esa nación Dios empezó a moverse y para el año 1.980 había 2 millones de creyentes,  y para el año 2.000 la cifra subió a 75 millones y no sabemos cuantos millones mas hay hoy en día, lo que si se oye es que la iglesia subterránea de China tiene 100.000 misioneros listos para desarrollar el proyecto de retornar por el camino del Asia a Jerusalén con el evangelio del Cristo resucitado. Estos misioneros chinos marchan sin ninguna sostén y ni aun con papeles para entrar a otros países; porque son misioneros que han sido preparados no en un seminario u universidad, pero si  bajo, el fuego de las pruebas, de las torturas en las cárceles de China y eso no tiene miedo que sean puestos en prisión ya que las prisiones para ellos, son lugares donde pueden predicar el evangelio a los que están presos. Sin embargo el budismo y otros  sistemas de religiones orientales predominan todavía sin ser afectados profundamente por la proclamación del evangelio por satelite o en otras formar.

El continente americano desde la Patagonía hasta Alaska esta lleno de iglesias por millares,  y muchas muy numerosas,  tiene cadenas cristianas de televisión y de radio, desarrolla continuamente congresos y demás actividades en los diferentes países, y un liderazgo que en su mayoría solo busca el provecho para si mismo y para su propio grupo, centrado en su egoísmo y no en alcanzar las naciones con el evangelio.

Sin embargo a pesar de tanta religiosidad, de tantos proyectos

humanos; la televisión es mas socia, mas inmoral, la politica mas corrompida, los gobiernos mas incapaces de producir cambios, en la administración publica, la religiosidad es mas agresiva, en la vida de la familia y de la sociedad, pero no vemos cambios reales. Por tales motivos debemos meditar bien en nuestro propios caminos, y buscar a Dios, subiendo al monte a buscar la madera espiritual a  fin de que la casa de Dios sea reedificada con palabra sana y con la unción del Espíritu de Dios que es lo único que produce cambios en al vida de los hombres.

 El papa Juan Pablo II visito a México varias veces y reunió millones, pero México es mas violento, los asesinatos mas crueles, la brujería tiene vía libre en los medios de comunicación y de publicidad, las penitencias de idolatría ciega mas crueles, azotándose las espaldas y caminado de rodillas, el trafico de droga casi incontenible, la corrupción de los medios mas inmoral, y mas llena de lascivia, y la política mas llena de codicia, de amor al poder y al dinero, y no por gente y por  la nacion.

Argentina hay niños que tiene que trabajar para poder comer en un pais que era muy prospero, pero los políticos sucios lo han arruinado, lo mismo que Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia y Centro América.  Es por esta razón que se necesitan hombres y mujeres en el Continente Americano que giman desde la Patagonia hasta Alaska por un despertar  en la iglesia y en sus lideres, que con ojos ciegos solo ven lo pequeños éxitos que han tenido; sin que en nuestras naciones se detengan los ríos de sangre que están corriendo inconteniblemente y que los mismo gobiernos no saben como detenerlos.

Por lo tanto necesitamos el derramamiento de la lluvia tardía sobre toda carne, la cuales podrá traer cambios para gloria de Dios y la salvación de millones y cambios profundo; en lo político, en lo religioso y en lo económico.  Deje su religiosidad sin vida, que solo ministra a las emociones del alma, y postrase en el cuarto secreto de Dios, y llore y gima,  cual Elías por lluvia, cual Ana por un barón, cual Moisés por perdón para el pueblo; e  interceda con agonía de espíritu,  para que la misericordia de Dios se manifieste antes de que su ira empiece a ser derramada sobre el globo.  

En  la época en que Gales sufrió su tremenda decadencia espiritual y moral, el parlamento ingles culpó a los pastores de  la condición espiritual de aquella región de Inglaterra, de su baja moral, de injusticia ciudadana; debido que los pastores eran adúlteros y dados al licor. Sin embargo predicaban un evangelio santo, pero con corazones mas que podridos; que los religiosos de Mateo 23 a los cuales  el Señor censuro  fuertemente, ya que enseñaban la verdad pero no la practicaban, presentándose ante la gente con apariencia de piedad, pero con sus hechos negando la eficacia de ella; y es lo que hemos estado viendo, en muchos de nuestro famosos  lideres religiosos que tiene la aprobación del mundo pero no la de Dios, que tienen multitudes que los siguen y los alaban, pero la mayoría no son seguidores del Cristo que murió y resucitó por ellos; sino oidores que tiene comenzó de oír pero no el deseo de practicar lo que Dios dice.

En el desorden moral y decadencia espiritual de la iglesia en Gasles, Dios hallo a un hombre, a un hombre sin letras, aun carbonero de las minas de Gales, porque le fue difícil hallar un ministro de compasión entre los lideres religiosos de Gales, que estuviese dispuesto a dejarse tocar por el fuego de Dios,  y tomar la carga de intersección y gemir con los gemidos del Espíritu  por un m avivamiento para aquel lugar tan necesitado.

Evan Robert, se dejó tocar por Dios, se dejó quemar por el fuego de Dios, y él comenzó a interceder y a gemir dentro la profunda cueva, donde picaba el carbón, allí gemía y mas gemía, y bañaba su rostro ennegrecido por el tizne  del carbón, con los torrentes de lágrimas que fluían continuamente de sus ojos, debido al dolor que sentía en lo intimo de su ser; por su pueblo, por su patria y por un liderazgo podrido en la iglesia de Gales.  ¿Qué sientes tu al ver las bombas de suicidio humano estallar causando destrucción, muerte y desolación? ¿Que sientes tú  al oír de  tanques de gas explotando sobre hogares indefensos? ¿Qué piensas de la ola de corrupción que fluye inconteniblemente de los medios de comunicación y publicidad? ¿Que piensa Ud. de los depravadores sexuales cubiertos bajo mantos religiosos de infamia y complicidad? ¿Qué dices tú de tantos gobiernos corruptos, que subyugan con crueldad a los pueblos de los cinco Continente? ¿Cuál es tu visión, la de tu grupo o la de Dios? ¿Qué haces con tu vida en medio de una farándula, de corrupción, de lascivia, de brujería,  y de idolatría?

Evans Robert, intercedía, gemía, lloraba en lo oscuro de la mina y sus lágrimas rodaban por sus mejillas y limpiaban el negro tizne del carbón, dejando en su rostro las huellas limpias por donde rodaban y caían sus lágrimas de intercesión sobre el negro piso de la mina,  gimiendo  y  clamando por misericordia y perdón; mientras los llamados ministro de la iglesia en Gales eran como perros insaciables  buscando  la  mejer  ajena,  y  la  copa  amarga, del licor infame,  y pensando, en que el día de mañana seria mas excelente.  Lea Isaías 56:10-12

Pero que diremos de esta época de la iglesia Laodicea, que mientras unos pocos, gimen, lloran,  e interceden como Evans Rober en la minas de carbón de Gales, muchos de los llamados ministros hacemos lo que dice Amos de los notables de Sión: Ampos 6:1  ¡Ay de los reposados, y los confiados en el monte de Samaria, los notables y principales entre las naciones, a los cuales acude la casa de Israel!  Amos 6:3-7  oh vosotros que dilatáis el día malo, y acercáis la silla de iniquidad. Duermen en camas d marfil, y reposan sobre sus lechos; comen los corderos del rebaño, y los novillos de en medio engordadero; gorjean al son de la flauta, e inventan instrumentos musicales, como David, beben vino en tazones, y se ungen con los ungüentos mas preciosos, y no se afligen por el quebrantamiento de José. Por tanto, ahora irán a la cabeza de los que van a cautividad, y se acercará el duelo de los que se entregan a los placeres.

Muchos de nuestros llamados  lideres poseen mansiones de millones, catedrales millonarias levantadas con la lana de las ovejas, para que en el futuro sean oficinas del anticristo, carros blindados para proteger el pellejo humano, mientras  que el sublime Galileo no tuvo donde recostar su cabeza y por el gozo puesto delante de si mismo, sufrió la cruz y menosprecio la vergüenza y como premio a su negación fue exaltado a la diestra de la majestad del Padre; y como Elías que dejo a Eliseo como herencia su manto de poder y no bienes terrenales, o como Moisés que murió en el monte Nebo sin poder ni siquiera pisar la tierra de promesa, y quien  tubo por mayor riqueza el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios, y quien fue enterrado por Dios y nadie sabe donde fue sepultado para que no fuese adorado en lugar de Dios; o como el apóstol,  Pablo que no  gasto un solo centavo en la construcción de catedrales, ni levanto ofrendas para ello, pero si dejo toda el Asia llena de iglesias que se interesaban por las viudas, los huérfanos y los pobres y no por comprar y construir monumentos para alojar multitudes entre las cuales no hay muchos seguidores del que es la cabeza de la iglesia; las catedrales siguen surgiendo y las multitudes reuniéndose y contribuyendo, pero las familias siguen destruyéndose, la ciudades conmovidas, por  las padillas juveniles de violencia y de muerte, las naciones mas y mas lejos de Dios, los gobiernos mas y mas corrompidos, y la iglesia con sus properidad material duerme indiferente, con algunos de sus lideres buscando influencia política; y no se ven los seguidores del Señor que vemos en el libro de los hechos, conmoviendo al mundo con su vida y con su testimonio

Pero que diremos de esta  época de la iglesia Laodicea, rica y muy enriquecida, en bienes suntuosos, y que no se da cuenta de su pobreza, de sus vestiduras manchadas, de su frialdad espiritual y de la falta de colirio para poder ver su condición y su necesidad; y con un liderazgo lleno de egocentrismo, buscando su propio provecho con la lana de las ovejas y queriendo cubrir la nación y el mundo con la cubierta del manto de su propia actividad egoísta y carnal centrada en su propia visión y no en la visión del supremo propósito de Dios; al cual, hemos sido llamados, no para edificar nuestro grupo; pero si para perfeccionar a los santos a fin de que ellos desarrollen el ministerio y para edificar el cuerpo de Cristo y  no nuestro organización.

Mientras el rostro de Evan el minero intercesor se ennegrecía con el tizne del carbón, al golpear con su pica la roca negra, su alma se llenaba de la gloria de Dios, su corazón se enardecía y se llenaba de compasión por su gente, por su nación y por la iglesia. Era un carbonero intercesor cuyo gemido fluía envuelto en lágrimas de dolor, por una iglesia sin vida, por un liderazgo hipócrita, y podrido en el pecado, y por un pueblo que sufría las consecuencias del olvido de Dios; porque la iglesia carecía de un liderazgo honesto, santo y ungido por Dios,

Donde habrá un carbonero intercesor que gima y llore como Evan Robert, por los países árabes, donde se preparan bombas de suicidio humano, que gima, por la sangrante Colombia, explotada por los mas fuertes, arruinada por violencia infame, subyugada por políticos y gobernantes de bolsillo, engañada por ídolos de muerte, y por la religión de los sentidos que solo puede tocar el alma, pero nunca el espíritu del hombre para retornarlo a Dios.

Que cual Evan clame por la Indonesia desbastada con el maremoto, y los miles de niños que quedaron desamparados por lo inmenso de la tragedia que el maremoto produjo, y que llore  por el México de ídolos muertos, tan lleno de religión del alma, pero destrozado con la violencia infame que mata seres inocentes, por la codicia del poder y de la droga, y por una Centro América que sufre las consecuencias de pandillas sin corazón humano y por una Argentina que antes tuvo todo pero ahora desgastada por los políticos ambiciosos insaciables, sufre hambre; y muchos de sus niños tienen que trabajar para poder comer,  mientras unos pocos de los lideres de estas naciones, cautivados por su egocentrismo, duermen en mansiones de lujo y comen los becerros del engordadero sin sentir compasión por su propia tierra, por los desamparados y por su propia gente.

Dios conmovió a Gales con un avivamiento producido, no por los teólogos protestante llenos de adulterio y cautivados por la infamia del licor, pero por medio un simple creyente, por un carbonero, que se dejo tocar por el poder de Dios, el cual lo lleno del amor divino y de compasión por los encadenados en el pecado, por una iglesia fría y muerta por causa de que sus mismos lideres estaban muertos, profesando y proclamando  la religión del alma y para el alma, con labios llenos de impureza sexual, religión que no toca el espíritu y no cambia a nadie, pero si cautiva los sentidos  de la persona humana, manipulándola con sentimientos religioso que no dan vida.

Moisés el educado en la sabiduría egipcia, tuvo que ir al desierto, , a la soledad, al silencio, al lugar de quietud y calma, lejos de bullicio de la pompa Egipcia; y allí en aquel lugar solitario, pastoreando ovejas aprendió a ser humilde, a llenarse del amor de Dios y de compasión por los que sufren.

Fue allí en aquel desierto de arena caliente, que encontró el fuego de la zarza, escucho la voz del Dios vivo, no de un ídolo de yeso o de metal, ni tampoco en una catedral de alfombras, pero en una zarza de espinas que ardía y no se consumía, envuelta en el fuego de un Dios que es fuego consumidor.  Fue allí en la soledad donde Moisés escucho la voz de Dios ordenándole no acercarse, al lugar santo donde ardía la presencia del fuego de Dios en una simple zarza llena de espinas, y donde recibió la orden de retornar a la tierra donde había nacido a libertar al pueblo al cual pertenecía  y donde recibió la vara de autoridad para cumplir la misión dada por el Dios de Abraham, d Isaac y  de Jacob.

Cuan necesario es que Dios nos destrono de los pulpitos por algún tiempo y no lleve al desierto como lo hizo con Moisés, para que en la soledad del desierto, en el día pisando arena caliente,  y en la noche sufriendo el frió del desierto, y también mirando el brillo de las estrellas, tuvo un encuentro con el Dios vivo al  manifestársele en una zarza.

Que glorioso sería tanto para Ud. amado varón de Dios, y para todo siervo del Señor, dejar el pulpito y buscar un lugar solitario, para oír de Dios, ser tocados por la gloria de su presencia, y entonces retornar a nuestros pulpitos con el fuego de la zarza a prender fuego en la fría iglesia de la Laodicea, en un liderazgo que busca números pero que no forma seguidores de Jesús.

Estoy seguro que de aquella soledad regresaríamos cambiados, como lo fue Moisés, inflamados de poder,  llenos de la visión de Dios, libres del ego de nuestra carne, y dispuestos a seguir el propósito supremo al cual Dios nos ha llamado, con el fin   de formar una familia de adoradores para él y no de un grupo sectario, carnal y carentes de visión de lo que es el cuerpo de Cristo.

Amado líder, cuelga todas tus glorias en el calvario y doblégate a la guía absoluta del Espíritu de Dios, y tu desierto espiritual, será cambiado en campo fructífero, tu ministerio en presencia de Dios, tu mensaje, en mensaje inflamado con el fuego de la zarza, y tu visión, en la visión del propósito supremo al cual Dios te ha llamado desde antes de los siglos.

Romanos 8:28  Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito han sido llamados.

Hay dos condiciones para que todo obre para nuestro bien en este pasaje de la  Escritura; una, que amemos a Dios, y dos,  que andemos en el propósito al que hemos sido llamados. No es el proposito de formar nuestro grupo o nuestra organización, pero si, el propósito de Dios, diseñado desde antes de los siglos; de ser santos y sin mancha, de ser parte en la formación de una familia de adoradores, de ser instrumentos en la edificación del cuerpo de Cristo, de ser edificadores del edificio de piedras vivas, de llegar a la medida del varón perfecto, de ser un reino de sacerdotes reales, de ser una nación santa, de realizar su propósito eterno y de ser templos del Espíritu de Dios.

La visión nuestra es egocéntrica, de grupo o de organización, donde levantamos barreras, para que  otros miembros del cuerpo que también tienen algo que compartir no puedan hacerlo; porque pensamos que somos  los únicos poseedores de toda la revelación de Dios, y los demás no la tienen;   y en esa forma impedimos, que el cuerpo sea bien nutrido con enseñanza sana y doctrina sana, que otros también han recibido de Dios, y ni les damos la oportunidad de enriquecer el cuerpo del Señor por nuestro sectarismo equivocado.

La visión de Dios es global, todos los hombres, todas las naciones, todas las razas, todos los pueblos, y todas las culturas.  Su visión eterna ha sido la de tener una familia de gente redimida bien unida entre si por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la activada propia de cada miembro, a fin de que dejemos de ser niños fluctuantes y llevados por todo viento de doctrina. Una familia de adoradores, adorando a Dios en espíritu  y en verdad, y revelando la majestad de Dios y la gloria del que nos redimió con su sangre, para que fuésemos un reino de sacerdotes. Apoc. 2:6

¿Para que ocupar un pulpito; sin haber recibido el mensaje de Dios? ¿Para que proclamar teorías humanas que no tienen vida? ¿Para que hablar de filosofías huecas que no cambian la vida de los hombres? ¿Para que correr sin tener palabra de Dios para los tantos millones que navegan sin destino en el mar del pecado? ¿Por qué no practicar lo que Dice Jeremías 23:21-22? ¿Por qué no detenernos un momento a la vera del camino para hacer un  analice de nuestra condición espiritual, y pensar en nuestros fracasos  o en nuestros éxitos?  ¿Por qué no examinar con la palabra, la razón por la cual la iglesia ha dejado de ser sal de sanidad a la nación y al mundo? ¿Por qué nuestro tiempo de buscar a Dios es muy pobre? ¿Para qué dormir como perros soñolientos que no ladran y no dan el anuncio del peligro o del asalto o del robo? ¿Porque no despertar y ver como la maldad crece y se extiende en los cinco continentes sin que nadie la detenga? ¿Por qué no comenzar a llorar a gemir entre la entrada y el altar, en verdadera intersección por una sociedad que se está hundiendo en el mar del pecado? ¿Por qué no apartarnos para estar a solas con el Padre, en algún rincón de esta tierra,  y recibir del él la estrategia para esta hora de crisis mundial?  ¡Oh hermanos! Si el Señor se apartó noches enteras, para estar con el Padre y oír de él; cuanto mas nosotros debemos hacerlo, ya que somos simples gózanos necesitados del  toque poderos del Espíritu para ser cambiados en mariposas con alas de colores, dándole  belleza y vida nueva a lo que Dios ha creado.

No dejemos que las debilidades de nuestra carne, nos roben los grandes favores que Dios quiere darnos, para bendecir a todos los hombres con un mensaje de realidad y de poder, en cada uno de nosotros. Dejemos de ser soplo que se va y no vuelve, o sombra que pasa y no retorna, o flor que sale y pronto se marchita o humo que sale de chimenea y pronto con el aire se evapora; o cisternas rotas que no detienen agua; pero seamos  por la gracia del Señor, fuente de bendición y de poder, plantío fructífero, con el fruto del Espíritu, nubes envueltas en la gloria del Dios de Israel, y canales d el río de un  avivamiento que tenga su origen en el corazón de Dios.

La iglesia se encuentra en la época de la Laodicea,  el pueblo enfermo, la sociedad pervertida, los gobiernos corrompidos, debido a que nosotros los lideres espirituales somos de doble animo, no tenemos el fuego en nuestro ministerio, no hay lagrimas en nuestros pulpitos, , pero si látigo sin compasión a las ovejas del Señor, queriendo llevarlas a lugares de delicados pastos sin que nosotros lo hayamos logrado. Nuestra necesidad es llegar primero a las cumbres espirituales que Dios tiene y después podremos guiar a otros a esas cumbres de bendición y de poder.

Moisés primero se encontró  con Dios en el desierto, y después liberó al pueblo y lo llevo por un desierto lleno de serpientes ardientes y de escorpiones a la tierra de promesa. Abraham primero obedeció, en ir a sacrificar al  Isaac amado y después se convirtió en canal de bendición a todas las naciones, el Señor primero derrotó a Satanás con su obediencia al Padre y después lo despojó con su muerto y su resurrección, y al final lo lanzará al lago de fuego y tomara para siempre los reinos del mundo.   

No podemos decir como Pedro: “No tengo plata, ni oro, mas lo que tengo te doy, en el nombre de Jesucristo levántate y anda” Somos importantes delante de los hombres , pero ignorantes frente a sus problemas, predicamos con elocuencia, pero no tocamos a nadie, hablamos de santidad con rozones podridos, llenos de codicia y muchas veces de infidelidad conyugal, hablamos ruindades de prosperidad para recoger mas lana de las ovejas, dejando las ovejas con hambre y quitándoles la bebida a las que tienen sed de Dios.

Hemos convertido el ministerio en profesionalismo religioso, en un medio para subsistir, en engordar nuestros estómagos, pero no en la llenura del Espiritu, en llenar bolsillos pero no en perfeccionar a los santos para que desarrollen el ministrio, en edificar el grupo pero no en edificar el cuerpo de Cristo y en desarrollar nuestra visión egoísta, pero no la visión del propósito al que hemos sido llamados. Queremos multitudes pero no formamos seguidores del Señor, hacemos política para escalar posesiones directivas, en vez de humillarnos y buscar a Dios, elaboramos programas y mas programas, pero no gemimos entre la entrada y el altar pidiendo perdón, comemos los becerros del engordadero, sin afligirnos por la condición de nuestro pueblo y la necesidad de un verdadero despertar que venga de Dios, acompañado del fuego de su Espíritu.

Parece que los ministerio de visión han muerto, que los seguidores del Galileo de Nazaret han desminuido, que los Pablos  que llenaron del evangelio el Asia, han desaparecido, porque nos falta la compasión de Nehemías por su pueblo y por la ciudad, por esa razón tu y yo somos los culpables de la condición de la iglesia, de la violencia infame, del crecimiento de la maldad, porque el sabor de nuestra sal ha desminuido.

La iglesia no tiene profundidad de vida espiritual porque nosotros somos superficiales en las cosas de Dios, los cantos tiene emoción, pero no tienen unción, no cambian a nadie porque son del alma y para el alma,  están secos, porque los que los cantan son un desierto espiritual, no hay fluir de Dios, porque los que los  cantan son fuente sin agua, y como la arena del desierto, la alabanza tiene palabras pero no se entienden, porque el ruido de  los tambores y las guitarras  ahogan las palabras,  somos inclinados a la injusticia, porque  la llevamos dentro de si mismo, no se lee ni se estudia la palabra, porque no hay tiempo para hacerlo, no se ora, porque se desconoce el poder de la oración acompañada de lagrimas de dolor, no trabajamos por el Señor porque somos como perros dormilones e insaciables. Is. 56:10-13

Es imposible inyectar en el pueblo lo que no tenemos, lo que no hemos experimentado, lo que no hemos masticado, y lo que no ha sido una realidad viviente en nuestra propia vida. Podemos impartir teoría muerta, letra sin vida, palabra sin unción, porque somos como nubes sin agua, como árboles otoñales, sin fruto, dos veces muertos y desarraigado, como estrellas erráticas para las cuales esta reservada la oscuridad de las tinieblas.  Lea Judas del 11-al 25

¡Oh tragedia de tragedias, la que vivimos los llamados ministros de la iglesia! Vivimos en un sueño de muerte, en medio de un mundo que se encuentra al borde del abismó y de una catástrofe mundial, ya que el temor a Dios ha dejado de existir, y predomina la mentalidad humana y su sabiduría queriendo cambiar los grandes problemas  que afrenta la  sociedad con métodos humanos y no con la sabiduría que viene de lo alto.

¿Por qué no humillarnos par poder vivir la realidad de Dios? ¿Por qué no arrepentirnos de nuestra sequedad espiritual para que las corrientes de su amor nos llenen de compasión por los perdidos? ¿Por qué no buscar su manto de misericordia a fin de poder disfrutar del fluir de su poder y de su amor? ¿Por què no reconocer nuestra pobreza, nuestros fracasos, a fin de que venga sobre nosotros el amanecer de una resurrección de gracia y de poder? Pongamos en practica II Crónicas 7:14 y veremos la sanidad de nuestra nación, la unción sobre ka iglesia y sus lideres, y el toque de convicción sobre los pecadores y entonces Dios siendo glorificado por sus redimidos.

Amado líder de Dios, hay un fuente inagotable de poder que Dios tiene para ti, a fin de que seas el canal del poder de Dios fluyendo por tu vida y tu ministerio. Deja las distracciones humanas y tus muchas carreras, y acércate a la fuente de aguas cristalinas del fluir de Dios y tu ministerio será como un  manantial de riego, sobre las multitudes que viven en el desierto de su propio pecado.

Dios quiere darte a beber del mejor vino que él ha estado guardando  para estos postreros días. Dios quiere quemarte con el fuego de su Santo Espíritu para seas una antorcha que prenda la hoguera de un avivamiento en todas partes  para que la ola de violencia sea cambiada por tiempos de paz y de justicia. Déjate quemar por el fuego de Dios, déjate tocar por la mano del omnipotente como fue tocado Evan el carbonero intercesor de las minas de Gales y verás cambios efectuados por el poder de Dios que te asombrarán.

Busquémosle con honestidad y santidad, para que las barreras del pecado se derrumben en nuestra sufriente tierra. No dejes que tu vida de oración se descolonice  por tu ambición carnal o por tu egoísmo infame, o por nuestro interés en lo que es nuestro, pero no del Señor, en lo que agrada a los hombres pero no a Dios,  y entre lo que ministra alma, pero no al espíritu del ser humano para que sea liberado de su ruina.

Nuestra meta no ha sido el propósito supremo y  eterno que Dios diseño desde antes de los siglos y por ese motivo nuestro éxito  no han sido mucho, nuestras victorias un poco limitadas, y la extensión del reino de Dios entre los hombres se ha quedado corta, y el nombre de Dios continua siendo profanado, sus leyes desobedecidas y adulteradas, el libro de los libros olvidado, la iglesia convirtiéndose en una cueva de ladrones, en un teatro de comedias para entretener la gente, con un  ministerio del alma y para el alma, revelando mas tinieblas que luz, mas egoísmo que amor, mas anarquía que justicia, mas elocuencia humana que palabra y sabiduría de Dios.

El problema que Dios tiene no es con el materialismo impío, con el modernismo y el progreso que no ha podido darle satisfacción eterna a los humanos, pero es con una iglesia llena de tibieza, dormida sobre la alfombra de sus posesiones materiales, adornada de elocuencia de palabras muertas,  carente de visión interna y externa, falta del colirio del Espíritu y que piensa que no le falta nada, cuando la palabra la exhorta fuertemente, diciéndole que es una desventurada, pobre, ciega y desnuda. Una iglesia, pastoreada por un liderazgo de visión personal, de egocentrismo, de ambición de dominio, de competencia y de contienda carnal, cada uno por su lado, cada uno buscando su propio provecho para si mismo, para ganar fama, pero no para darle honra y gloria al único que tiene todo derecho de recibirla,

Ezequiel fue un profeta desconectado de los humanos, pero conectado con Dios, que fue colocado en un lugar de muerte y desolación, lleno de imposibles, donde no había esperanza de vida, sino solamente huesos secos y muy secos, esparcidos en el valle, sin vida, su unidad, impotentes y muertos como la misma muerte. El cuadro era desolador, la visión de los huesos llena de imposibilidades, la impotencia del profeta llena de debilidad y de duda, porque al preguntársele si vivirían los huesos no pudo responder. 

Sin embargo, Dios le ordeno profetizar sobre aquel cementerio, no sus conocimientos doctrinales, pero la palabra que Dios le estaba dando, el mensaje que venia de Dios, y tan pronto comenzó a profetizar, como Dios le había mandado, vino un ruido y un temblor, que movió los huesos, y comenzaron a juntarse cada hueso con su hueso, y se formó el esqueleto con aquellos huesos secos, y pronto parecieron los tejidos o tendones, la carne subió y la piel los cubrió; ahora lo que hay son cuerpos bien formados, de buen color sobre aquel valle que antes estaba lleno de huesos secos; pero ahora por causa de la palabra profetizada, se han convertido en cuerpos tendidos sobre aquel valle, `pero sin tener espíritu de vida; pero si mostrando un comienzo como resultado de haber dado la palabra que Dios le había dado.

Dios le ordena nuevamente al Profeta profetizar,  para Espíritu viniese de los cuatro vientos, viniese sobre aquellos cuerpos, y al hacerlo como se le había mandado, el espíritu entro en aquellos cuerpos, se pusieron sobre sus pies y se formó una gran ejercito, listo para marchar y conquistar nuevos terrenos para Dios, como resultado la  obediencia del profeta de profetizar lo que Dios le había ordenado. El profeta bebió de la palabra que Dios le dio y de la unción de su Santo Espíritu y la palabra, la unción y la obediencia produjeron los resultados en aquel valle de huesos secos y se formó un ejército de vidas fuertes y saludables para el servicio de Dios y el desarrollo de su propósito eterno.

Este cementerio universal, de huesos humanos, de tecnología materialista, de electrónica cambiable de sabiduría científica, que quiere conquistar el universo levantando una torre científica, como  los de Babel lo hicieron, esta esperan la palabra profética, de un profeta solitario conectado con el Dios del cielo, que haya orado y caminado con el Dios viviente, y experimentado el fulgor de su presencia, que haya sido preparado por el mismo Dios en algún desierto, detrás de los cabrahígos, o de los montes a fin de levantar un gran ejercito de testigos poderosos dispuesto a conquistar naciones para nuestro glorioso Dios.

Las naciones en su perplejidad, política, religiosa, inmoral, cruel, e infame; que están buscando soluciones en el ocultismo, en la idolatría infame, en la sabiduría humana, están esperando la manifestación de los hijos de Dios, conectados con el cielo, y no con el mundo, que tenga palabra viva recibida de Dios, un mensaje de Dios como el de Ezequiel, con una respuesta de Dios  a los cruentos males y problemas de nuestra sociedad incrédula. 

En esta hora de cruentos huracanes, de maremotos como el de Indonesia, de desorden geológicos, y de nubes de juicio muy oscuras que se perciben en el horizonte de nuestra existencia; la sociedad humana, con todos sus progresos tecnológicos y científicos duerme profundamente, al borde de un insondable  abismo sin darse cuenta que su aislamiento de Dios le traerá sufrimiento y tragedia; y muchos de nuestro ministros en su confusión teológica y la iglesia en el sueño de su prosperidad  materialista de la iglesia Laodicea. Por eso necesitamos ver una vez mas, el surgimiento de  un minero como Evan Robert, de un Juan Wesley, de un Nehemías dándose por su pueblo, de un Abraham gimiendo por Sodoma, y de un Pablo amonestando con lágrimas a los ancianos de las iglesias 

Anualmente usamos toneladas de papel y ríos de tinta, imprimiendo pensamientos de hombres que piensan que están vivos cuando están muertos, de ministros endurecido y sin conciencia, y de una iglesia sin el fluir de compasión por los tantos millones que sufren las consecuencias del pecado, debido a  que no han escuchado  el mensaje vivo y poderos del Evangelio de Jesucristo, el cual es el único que produce los verdaderos cambios que nuestra sociedad necesita. 

Mi amado líder y pastor de las ovejas del Señor, nuestro corazón está helado, porque nuestro tiempo lo gastamos en correr y mas correr, en proyectos y mas proyectos, planeados por la mente humana, y nuestros programas humanos nos han robado el tiempo de estar a solas con el Dios que es Espíritu y que es vida, nuestro tiempo de oración se ha apagado, el  contacto con la palabra es muy corto, nuestros ojos están secos por falta de lágrimas de intercesión, nuestro corazón congelado por falta del fuego del Espíritu, nuestro ser petrificado por la falta del bálsamo del amor que viene de Dios.  

Sodoma y Gomorra, no tuvieron  Bíblias, ni tratados, ni programas religiosos de prosperidad, pero un Abraham que intercedió con insistencia delante de Dios y un Lot que afligía cada día su alma al ver los malvados hechos de estas dos ciudades, las cuales no pudieron escapar de la ira de Dios. ¿Cómo escapara América, Europa y las demás naciones del planeta, con millones de Bíblias, toneladas  del revistas y tratados, y miles y miles de iglesias centradas en si mismas, y millares, y millares de predicadores, llenos de elocuencia, que atraen multitudes pero la sociedad no cambia, la justicia no se ve, el amor no aparece, la visión no esta, el fuego de Dios no arde, pero si abunda los hechos de la carne, la contienda, el egocentrismo, la competencia y el sectarismo religioso acompañado de las  emociones del alma, pero no del mover del Espíritu y mucho menos de la presencia de Dios. Ruido que ensordece, cantos que no se entienden, cumbias de la carne, gritos del alma, sin unción de Dios, sin presencia del Altísimo, y con un mensaje del alma, que no tiene nada y que no toca a nadie. 

Tenemos en algunos países, catedrales pero solo con algun grupo de ancianos, sin que los jóvenes se interecen por visitarlas, imprimimos Bíblias por montones pero la gente no las lee, no la estudia y menos la obedece, se predica en los pulpitos con fervor del alma humana, sin ser tocados internamente, hablamos de Dios pero no le conocemos, hablamos de Cristo pero no somos seguidores, cantamos y alabamos pero de labios y del alma y para el alma. 

¿Por qué no estamos viendo un avivamiento cambiando situaciones y lugares como pasó en Gales? Creo la respuesta es muy simple, es porque el evangelio se ha comercializado; lo  vendemos por los  medios electrónicos, buscando el dios oro, y no el alma perdida, gastamos  mas tiempo propagando los videos y C.D.  que en dar el mensaje a los perdidos, gastamos los diezmos no en para ayudar a la viudas y a los pobres,  pero lujo, en viajes, en catedrales millonarias para que el anticristo tenga en poco tiempo sus oficinas de tiranía y malignidad, de tortura y de muerte de  los seguidores de Jesús. 

Predicadores con casas de verano y votes de recreación a la orilla de los lagos mientras el que murió por la iglesia no tuvo donde recostar su cabeza, y tuvo que obrar un milagro poniendo  un estaro en la boca de un pez para pagar los impuestos y muchos de sus seguidores tuvieron que pagar su testimonio de fidelidad al Señor con sus propias vidas. Hay algunos que tiene tiempo para jugar golf pero no para doblar la rodilla e interceder por los perdidos, tienen buenas cuentas en los bancos, con la lana de las ovejas; mientras millones no han oído todavía el nombre de Jesucristo, hay otros tan llenos de ansiedad, y de ambición, que solo buscan el provecho para si mismo o para su propio grupo, desarrollando un ministerio del alma y para el alma, mientras toda la creación gime y lo mismo el Espíritu Santo por los santos.  Romanos 8:22-26 

Esas bellas muñequitas de elocuencia, humanos, de soluciones  egocéntricas, que se visten inmaculadamente con la lana de las ovejas, que predican que Jesús nació en un establo, donde no hubo cuna, ni pañales desechables, donde no hubo colchon con sabanas bien blancas. Sino solo paja, donde  no hubo polvos con perfume, pero si olor a estiércol, donde no hubo luz electriza pero la luz de lámparas de aceite, donde no había palacio, sin embargo allí fue adorado por los magos y el cielo se regocijo, mientras Herodes y toda Jerusalén se turbaron. El Señor siendo el Creador y dueño de todo el Universo; nació en un pebre, que no era de cinco estrellas o  un Hilton de lujo y comodidad, pero en un establo lleno de animales. 

Hay otros  que proclaman la humildad, pero no se puede hablar con ellos, que piensa que son humildes paro andas sobre las nubes de su éxito, escuchando las alabanzas de los humanos, y robándole toda la honra al único que tiene derecho de recibirla porque fue inmolado por nosotros en la cruz.    

Jamás esta clase de ministerio, podrá mover o tocar un corazón empedernido en el pecado a buscar a Cristo, porque quien redarguye es el fluir del Espíritu Santo, fluyendo por medio de hombres de relación con Dios y que han bebido de la fuente del Espíritu  del Dios viviente; y mucho menos podrán traer un avivamiento que produzca verdaderos cambios en una sociedad tan llena de  materialismo, de inmoralidad, y en tantos gobiernos tan corruptos y sin compasión y en nuestros economistas tan llenos de usura y de codicia. 

Cierto predicador dijo en un pulpito: Tengo una gran carga por esta campaña y por las almas, vamos a tener media noche de oración, Pregunto: ¿Cuántos de Uds estarían dispuestos para acompañarme? Casi todos levantaron la mano, llegó el momento de comenzar la media noche de oración y el hipócrita se fue a dormir.

Amado siervo de Dios; dobleguémonos delante de nuestro Dios,

Para que el fuego de Dios queme nuestra falsa satisfacción, destruya nuestra carnalidad, derrita nuestros ojos en lágrima de intersección y nuestro corazón en un gemir como el de Elías por lluvia, como el de Moisés pidiendo  perdón para el pueblo, y como el del Señor en la cruz intercediendo, por los que le escarnecían. 

Entremos al aposento alto como lo hicieron los discípulos, y allí en la presencia de nuestro glorioso rey; recibiremos unanimidad, denuedo, poder, visión  y presencia de Dios, para ver el mover de Dios con un avivamiento que cubra los cinco continentes del planeta. Josafat se humillo, oro, busco a Dios y convoco el pueblo a la oración y la guerra que se le presentó se cambió y paz y bendición. Humillémonos delante de Dios, busquémosle en ferviente oración y suplica y veremos el mover de Dios en todos los grupos, y el amor de Dios fluyendo por sus líderes y en los miembros del cuerpo y nuestras iglesias convertidas en fuente de bendición y de poder a todas las naciones. 

 IGNACIO GUEVARA

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